Buscando la pieza adecuada

Pues fíjate lo que son las cosas, el coche, ese coche que siempre uso para ir al trabajo, me ha dejado tirada, y claro, como no podía ser de otra manera, no tengo ni idea sobre mecánica vamos, ni siquiera sé como cambiar una rueda y es que la verdad es que nunca me he visto en la necesidad de cambiarla y es por ese motivo que nunca me e interesado por aprender a hacerlo.

Pero claro, necesito el coche por lo que me tengo que poner las pilas y mandarlo a arreglar para poder desplazarme con tranquilidad. Me he puesto a buscar por internet y he encontrado un desguace, la página se llama http://www.otoniel.es/ y es muy completa e intuitiva. Solo accediendo a ella puedes encontrar todo lo que necesitas para la reparación de tu coche y es de esa manera cómo voy a poder arreglar el coche sin gastarme un montón de dinero en ello.

Como son las cosas, yo que jamás me he preocupado en lo más mínimo de los ajustes del coche, ni en los cambios de aceite, ni en nada que tenga que ver con la mecánica, solo me he preocupado de llenar el depósito de combustible y de que de vez en cuando el señor que me entiende en la gasolinera le mire la presión de las ruedas. No soy una princesita que no sabe hacerlo o no quiere mancharse las manos, es solo que nunca lo he hecho y la verdad es que no quiero hacerlo mal.
Nunca he necesitado comprar nada en un desguace ni en una tienda de piezas o recambios, pero ahora que he conocido todo lo que puede ofrecer un lugar como Otoniel, seguro que puedo ser mas practica y comprar más a menudo cosas que hacen falta para tener el coche en buen estado. Conozco la importancia de que el coche este en perfectas condiciones, soy consciente de que debo de realizar las revisiones correctamente y de realizarle los mantenimientos oportunos, y ahora, seré capaz de realizar compras de piezas cuando sea necesario. No hay nada mejor que quitarte el miedo a saltar con el primer salto, ya me he quitado el miedo a lo desconocido y ahora soy capaz de muchas más cosas, de hecho acabo de aprender a cambiar a la rueda del coche por si algún día tengo la mala suerte de pinchar lejos de casa.