En este proyecto concurren las dos líneas de actuación de Fundación Rose, la medio ambiental, por el propio objeto del programa, y la solidaria, por la comunidad a la que va destinada.
La Comunidad Misionera se encuentra en un asentamiento en el norte de Kenia, donde los problemas de salud, nutrición, educación, agua, agricultura, pesca, … son notorios. Además, los conflictos fronterizos y luchas tribales, sitúan a las gentes de esta tierra, como víctimas sin recursos. Con este programa, que concluirá en 5 meses, se dota de energía renovable y sostenible a la comunidad, garantizando la cobertura de las necesidades de consumo eléctricas, cifradas en 30 Kw/día.